A comienzos del siglo XVI Japón era un conglomerado de feudos regidos por los Daimios. El Emperador, en la corte de Kyoto (Kyoto, significa “Capital Imperial”) representaba la unidad nacional pero Japón se encontraba sumergido en luchas internas en la época conocida como Sengoku-Jidai (estados guerreros)
Desde 1560 y durante los cuarenta años siguientes se suceden batallas por el poder total entre los
señores feudales.
Tres Daimios, Oda Nobunaga (1534-1582), Toyotomi Hideyoshi (1536-1598) y Tokugawa Ieyasu (1542-1616)
ejercen una notable hegemonía sobre los restantes daimios.En el año 1600, en la batalla de Sekigahara,
Tokugawa Ieyasu logra la victoria y asume el poder, traslada su administración a Edo, hoy Tokio,
y se otorga el título de Shogun, estableciéndose como suprema autoridad militar.
El emperador continuará en Kyoto como figura decorativa. Comienzan 300 años de dominio del clan Tokugawa
que imponen un férreo control administrativo y político.
Los Daimios son obligados a visitar Edo cada año alterno y se mantiene a sus esposas e hijos
como rehenes virtuales en Edo, asegurando así la lealtad de estos.
Es la ley de "Sankin-kotai", ("el deber de estancia temporal").
Por un lado los Daimios se ven obligados a mantener una segunda residencia en Edo y por otro deben de afrontar
costosos gastos de viaje lo que de alguna manera debilita su poder minando su capacidad económica.
Consecuencia también de este sistema el país se dota de una buena red de comunicaciones.
Bajo el dominio Tokugawa Japón entra en un periodo de seclusión (“sakoku”).
Se prohíbe el contacto con los extranjeros y sólo se permite el comercio controlado con los holandeses,
portugueses y chinos bajo estricta supervisión en zonas geográficas determinadas.
En 1700 Edo tenía una población de 1,2 Millones de personas mientras que Londres o Paris apenas
pasaban del medio millón.
Al mismo tiempo el clima de seguridad y paz propicia el florecimiento de las artes y las letras. Durante los años de la “gran paz” Tokugawa, el país había aumentado notablemente en población y riqueza pero el largo aislamiento exterior convertía a Japón en un país atrasado tecnológicamente y subdesarrollado.
En 1853 el Comodoro Perry de la marina de los EE.UU desembarca en Uraga (cerca de Tokio y obliga
a Japón a abrir sus puertas al exterior. La apertura al mundo exterior trae cambios repentinos.
En 1867 cae el shogunato (15º Shogun Tokugawa Yoshinobu) y se restaura el poder imperial.
Epoca Meiji. 1868, Edo pasa a llamarse Tokio, Capital del Este.
Principales hitos de la historia de Japón en:
http://www.es.emb-japan.go.jp/japon_historia.